La ciudad que resulte ganadora de la lotería Amazon, definitivamente tiene un futuro promisorio para sus habitantes
Próximamente se conocerá la ciudad escogida como sede alterna de Amazon. De antemano, la compañía estableció una serie de condiciones para calificar: un mínimo de un millón de habitantes, acceso a medios masivos de transporte, proximidad a un aeropuerto internacional y una red de universidades de reconocimiento mundial. En su solicitud de 7 páginas, Amazon aspira a beneficios tributarios, subvenciones para la capacitación a los trabajadores y una reducción en los cobros de la ciudad que ayuden a compensar los costos de capital para la construcción de su mega obra.
Amazon por su parte ofrece una inversión que supera los 5.000 millones dólares, la creación de 50.000 nuevos puestos de trabajo con remuneraciones por encima del promedio y un multiplicador económico de gran magnitud. Un círculo virtuoso para la economía local y estatal. Para ello, el gigante del comercio electrónico pide subsidios permanentes al afirmar que ‘’ el costo inicial y los que posteriormente se incurran para mantener la operación, serán un factor crítico en el proceso de elección de la urbe escogida’’.
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Amazon muy inteligentemente se decidió por un proceso publico transparente donde todos ganan. El conglomerado se lucra de las muchas ideas innovadoras surgidas de los proponentes para construir una segunda sede de categoría mundial. Las comunidades tienen la oportunidad de fortalecer su asociación con los sectores públicos y privados y repensar su desarrollo económico.
Amazon se encontró con un mercado de compradores en una subasta en la que hubo 238 proponentes, léase ciudades, compitiendo entre sí para acceder al premio gordo. Hay coincidencia en que una obra de ese tamaño y los beneficios ofrecidos tendrán un impacto que en el largo plazo rendirá réditos incalculables para las comunidades anexas. No es sino imaginarse lo que representaría construir nuevos complejos de viviendas, vías de acceso, servicios públicos, comercios, restaurantes y demás actividades complementarias. Un boom económico sin precedentes.
Por ello las autoridades locales, clase política y empresarios han unido esfuerzos con propuestas originales y creativas para salir escogidos. Entre otros, el estado de Nueva Jersey ofreció 7.000 millones de dólares en beneficios tributarios. El alcalde de Kansas decidió comprar mil productos de Amazon. Una pequeña ciudad aledaña a Atlanta propone cambiar su nombre por el de Amazon. Otro mandatario en Arizona tuvo la idea de enviar un cactus gigante y así sucesivamente otras ideas llamativas buscando ser escogidas.
Atlanta, Chicago, Cincinnati y Dallas podrían ser candidatas con gran opción pues cada una es sede de reconocidas corporaciones, que ofrecen una mejor calidad de vida y el talento que requiere Amazon. Atlanta sobresale por la presencia de importantes instituciones educativas y de investigación. Chicago dispone de la mejor red de transporte público y una fuerza laboral abundante. Cincinnati podría ser la sorpresa por su ubicación en el centro del país y su bajo costo de vida. Dallas por su parte es la ciudad de más rápido crecimiento económico y poblacional, con el mayor número de residentes extranjeros, además de darle empleo a las industrias con las que Amazon tiene una relación estrecha.
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El genial Jeff Bezos con seguridad no tendrá mucha consideración con aquellos estados poco amigos de la comunidad LGTB y los inmigrantes indocumentados. La ciudad que resulte ganadora de la lotería Amazon, definitivamente tiene un futuro promisorio para sus habitantes.